reconoce sus orígenes

Zona relativamente rígida

En San Isidro lo rígido es para quienes no son amigos (o dueños)

"Para mis amigos, todo; para mis enemigos, la ley"*

Óscar R. Benavides

Publicado: 2015-08-26

San Isidro es, definitivamente, uno de los distritos más costosos para vivir del Perú y América del Sur. Dentro de sus principales problemas se encuentra el de los estacionamientos. Todos sabemos que cuando se trata de la llamada "Zona Financiera" de San Isidro el tratar de estacionarse es realmente una tarea imposible salvo que uno esté dispuesto a pagar precios del primer mundo por una hora de estacionamiento en Los Portales. Esto si es que hay
"suerte" de tener cerca uno.

Me tocó hacer un trámite en las inmediaciones de la Comisaría de San Isidro que queda en la calle Antequera cuadra uno. Frente a ella hay una oficina de la Municipalidad de San Isidro. Hace mucho tiempo que no pasaba por ahí y el escenario era el de ver muchos carros estacionados por todos lados a falta de estacionamientos adecuados. De pronto veo un espacio vacío. Me estaciono y, cuando estoy por bajar del carro, aparece un señor sin identificación alguna y que, aparentemente cuidaba los carros, para decirme:

-"Señor ¿a dónde va?"

Le expliqué que tenía que hacer varios trámites en la zona y me dijo:

-"Aquí no se puede estacionar. Este estacionamiento es para mayores de edad que van a pagar sus arbitrios. Esto es de la Municipalidad"

Iba a comenzar a protestar cuando me di cuenta que el estacionamiento en cuestión estaba frente a una rampa de acceso para discapacitados y, para mayor impacto, en ese momento estaba un par de ancianos accediendo por la rampa.

Evaluando las posibilidades concluí que, efectivamente, el lugar parecía un lugar para discapacitados por la cercanía de la rampa. Sin embargo no estaba señalizado. Decidí retirarme sin recordarle al supuesto vigilante que en San Isidro los adultos mayores no pagan arbitrios pues fue una de las promesas con que el alcalde llegó al poder.

Seguí dando vueltas buscando un lugar para estacionarme cuando de pronto mi paciencia tuvo un premio. Un lujoso y gigantesco auto plomo dejaba libre un espacio en el frontis de Alas Peruanas, al lado de la Comisaría de Antequera. Nunca mi carro iba a estar más seguro. Agradecí al destino y hasta pensé que era una especie de premio consuelo por dejar el inventado sitio exclusivo para "Adultos mayores que van a pagar sus arbitrios a la Municipalidad".

En cuanto me ubiqué y estaba por apagar el carro un señor salió de la Universidad con un cono rojo en la mano y me dijo:

-"Señor, no puede estacionarse aquí, es zona rígida"

Sorprendido saqué mi cabeza por la ventana y, efectivamente, vi la franja amarilla de la que no me había percatado por haber un carro estacionado en el lugar. Desconcertado le dije que no entendía entonces por qué acababa de salir un carro de ese mismo sitio. La respuesta me dejó sorprendido:

-"Es que la persona iba a la Comisaría"

¿Cómo? ¿O sea que puedo romper la ley si voy a la comisaría?

Debido a que, efectivamente, era zona rígida (al menos tenía la famosa línea amarilla) decidí irme a buscar otro sitio. Felizmente encontré un sitio sin exclusividades a un par de cuadras. Curioso por el evento decidí regresar a mirar cómo es que funcionaba el tema de los estacionamientos en esa cuadra.

Somos alas peruanas y hacemos los que nos da la gana

Lo cierto es que la zona es relativamente rígida. Si bien tiene una franja amarilla pintada he podido ver hasta ocho carros estacionados. Un comedido vigilante gestiona los famosos conitos rojos que determinan para quiénes la zona es rígida y para quierenes no lo es. La Comisaría recibe visitantes que, campantes, se estacionan frente a la línea amarilla que, inutilmente, señala la zona rígida.

En un momento pude contar hasta ocho carros para quienes la rigidez de la zona era más que relativa, inexistente.

En la foto podemos apreciar los carros (incluso uno en contra del tráfico) estacionados en la misma línea amarilla. Adiciolamente los conitos gestionados por el amable vigilante.

Aquí podemos ver la inexistente línea amarilla

Mi pregunta va para La Municipalidad de San Isidro:

-¿Es Alas Peruanas la entidad encargada de determinar quienes se estacionan o no en la llamada "zona rígida"?

-¿Para qué se marca una calle con líneas amarillas si, finalmente, un vigilate va a ser el encargado de determinar la rigidez de la zona?

-¿Es posible que el distrito más caro del Perú invierta una parte de las pingües ganancias en un poco de pintura y señalizar las zonas de estacionamiento?

*La frase del títilo se la han adjudicado a muchos políticos y pensadores. La fuente de la que tomo la autoría es de Erre con Erre de Caretas 1363


Escrito por

daso (Daniel Subauste)

Mulero convertido


Publicado en

El Politicón

Llega un punto donde el absurdo de una nación llega a tal punto, que solamente queda reírse